1.     Ayuda a bajar de peso. Infusiones como el té verde tienen cafeína y catequina. Ambas ayudan al gasto de energía y a tener un aumento en la oxidación de grasa en la sangre.

2.     Previene la osteoporosis. Combinado con ejercicios como yoga o pilates, incrementa la fuerza ósea.

3.     Disminuye el riesgo de enfermedades cardiovasculares. El té negro contrarresta los efectos negativos de la comida sobre la presión arterial.

4.     Reduce la inflamación. Tés como manzanilla y hierbabuena, son ideales para acelerar el proceso de digestión.

5.     Es una “fuente de juventud”. El té blanco es rico en polifenoles y es una fuente de antioxidantes. Esto significa que consumirlo con frecuencia, ayuda a reducir la aparición de arrigas y a la producción de colágeno y elastina.

6.     Reduce el estrés. Las infusiones además de ser relajantes, combaten la depresión y el mal humor.

7.     Previene el Alzheimer. Gracias a su alto contenido de antioxidantes, el té verde interrumpe el desarrollo de esta enfermedad.

8.     Fortalece tus músculos. Los flavonoides encontrados en el té, pueden ayudar a incrementar la fuerza y resistencia en tu cuerpo.