facebook format-gallery format-video google instagram list-ribbon menu next pinterest prev search twitter youtube
Belleza

Única y personal

Única y personal

El arte de perfumarse por capas suma cada vez más adeptos. Conoce las claves para lograr un aroma exclusivo con éxito.

En la era de la personalización de los productos, una nueva tendencia está ganando popularidad entre las fanáticas de la belleza. Se trata del “fragrance layering” o “perfumado por capas”, una técnica que consiste en rociar dos o más aromas en diferentes partes del cuerpo con un solo propósito: obtener una esencia individual y más que exclusiva.

Armar la propia mezcla perfecta no parece complejo, pero es imprescindible seguir algunas reglas básicas. Por ejemplo, Bernardo Conti, director creativo de la marca de fragancias Firmenich, confiesa que hasta las narices más experimentadas temen mezclar muchas flores en una misma creación. “Aunque suene horrible decirlo, de inmediato queda un poderoso olor a velorio”, advierte.

La combinación dependerá de los frascos que tengamos guardados. Conti comparte su experiencia y sugiere sus mezclas infalibles: “Al igual que los florales, los que incluyen hierbas son de trato delicado porque tienen mucho carácter y dominan el aroma –explica–. Los acuosos y cítricos dan frescura y libertad, y son fácilmente combinables. Todas las maderas se llevan bien, pero hay que usar poco porque son muy fuertes. Otro consejo: nunca más de dos frutas; y los dulces, como vainilla, ámbar o chocolate, se llevan bien, pero recordemos que no queremos convertirnos en un postre”.

Esta moda no es nueva. Tomó fuerza en los años 80, cuando las marcas comenzaron a ampliar sus líneas y a lanzar complementos de una misma fragancia, como el gel de ducha, la crema para el cuerpo, la colonia, el shampoo, etc. Ese tipo de capas permitía acentuar el perfume elegido. “Lo que cambió ahora –cuenta Conti– es que ya no se busca la intensidad sino lo exclusivo. Hay casas que ofrecen productos hechos a medida. Es para bolsillos grandes porque, en ese caso, el consumidor se reúne con el especialista, juntos arman una fragancia a gusto y esa fórmula cocreada nunca se vende a otra persona. Otras marcas, en cambio, preparan un set de 5 ó 10 alternativas que combinan bien e invitan al consumidor a crear su propia mezcla, única e irrepetible”. Con ese espíritu, por ejemplo, se lanzó la colección unisex Herrera Confidential de Carolina Herrera, que permite customizar los aromas juntando alguna de sus ocho fragancias con cuatro aceites puros de alta calidad que completan la línea. El mix permite realizar una nueva asociación olfativa, atemporal y sin género específico.

Otra marca que apostó por esto fue Loewe, que el año pasado presentó el dúo de perfumes Loewe 001, compuesto por uno masculino y otro femenino que nacieron para ser usados en conjunto y formar así un tercero. “Al olerlos al mismo tiempo se detecta la coherencia de su composición, generándose un tercer aroma, fruto de esa conexión química. Una pareja puede usar ambos y generar una unión sin ninguna discrepancia”, explica su autor y nariz de la casa, Emilio Valeros.

Se puede hacer de distintas maneras. Están quienes prefieren mezclar dos perfumes a la vez y quienes van sumando distintas esencias a lo largo del día. En ese caso, Conti recomienda ir de la más liviana a la más intensa y elegante. El secreto es animarse a jugar y probar.

El ABC del Layering

-Conocer las notas predominantes de los perfumes que amamos.

-No mezclar frutales con frutales, ni florales con florales. Los más fáciles de combinar son los cítricos, quedan bien con todo.

-Si se colocan dos a la vez, la fragancia más fuerte va primero.

-Cruzar siempre productos de la misma calidad.

Créditos Fotografía portada: Harper's Bazaar US

Comentarios

    Escribe un comentario

    Leer después