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Celebrities

Chiara Ferragni, ambición rubia

Chiara Ferragni, ambición rubia

Chiara Ferragni, la sensación online detrás del blog The Blonde Salad, conversó con Bazaar sobre cómo convirtió sus miles de seguidores en un imperio multimillonario siendo linda, inteligente y talentosa.

Es miércoles por la mañana. El cielo está claro –excepto por un par de nubes que se asoman de vez en cuando– y que se suman a una brisa que logra remover las hojas de los árboles, como si se avecinara una tormenta. En Internet, sin embargo, la tormenta ya está desatada, y la responsable es Chiara Ferragni, con quien nos reunimos en Singapur, donde vino a cumplir un contrato publicitario con Cartier. Sus seguidores en Instagram –4,1 millones para ser exactos– están hambrientos de publicaciones, y desean saber cada paso que Chiara dé mientras transite por esta urbe asiática. Una simple foto de la blogger en la piscina del hotel Marina Bay Sands archivó más de 150.000 likes (un récord para ella), y un #latergram (publicación tardía) visitando los populares jardines de la bahía logró una cifra similar, junto con 465 comentarios de sus seguidores. Ese es el poder de Chiara.

Para esta sesión con Bazaar, Chiara está tendida en una cama con un vestido de seda y un modelo asiático semidesnudo que se le insinúa. Sin siquiera inmutarse, la fashion blogger italiana explota su faceta de modelo y logra hacer su mejor versión de femme fatale. A medida de que la cámara comienza a capturar imágenes, ella se desenvuelve con una naturalidad que impacta, logrando una intimidad con el fotógrafo que queda plasmada en cada toma. Si hay algo que nos queda claro es que ella nació para brillar. “Siempre me he sentido cómoda frente a la cámara”, explica en un inglés muy fluido. “Pero es cierto que en el último tiempo he ganado más confianza”, reconoce.

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Si pudiéramos definirla, es como una mezcla entre Jean Shrimpton y Vanessa Redgrave, ambos íconos sensuales que inspiraron un cambio de paradigma en los años 60. “Siento que estoy en un momento donde todo está cambiando en torno a la moda”, dice. Gracias a la explosión que tuvo hace un par de años el fenómeno del street style, Chiara se ha convertido en una verdadera inspiración de estilo para millones de mujeres alrededor del mundo. Y, al igual que Shrimptom, también está apostando por convertirse en una de las grandes musas de su generación. (Coincidentemente, tiene la palabra “musa” tatuada en letra cursiva en su antebrazo).

Nacida en Cremona, un municipio italiano en las afueras de Milán, la fashionista de 28 años empezó a publicar fotos de sus looks con el hashtag #OOTD (outfit of the day) en sitios web como Flickr y Lookbook mientras estudiaba derecho en la Universidad de Bocconi, en Milán. Sin embargo, alentada por el feedback masivo y la buena recepción de sus publicaciones, decidió dejar los libros a un lado y lanzó su propio sitio, The Blonde Salad, en octubre de 2009. El éxito llegó de forma rápida y furiosa. Fue cosa de meses para que firmas como Christian Dior, Ermenegildo Zegna y Cartier se fijaran en ella y comenzaran a invitarla a sus desfiles y presentaciones. Al éxito del blog, se sumó su exitosa incursión como diseñadora de moda con una línea de zapatos homónima que hoy se comercializa en 250 puntos de venta en 27 países diferentes, dándole a las mujeres la ilusión de –literalmente– estar en sus zapatos. Chiara dejó su Milán natal para radicarse en Los Ángeles y empaparse de la energía característica de esa ciudad. (Y también para estar más cerca de su novio, el fotógrafo norteamericano-vietnamita Andrew Arthur, @andrewarthur).

Hoy, The Blonde Salad puede jactarse de tener un registro de 600.000 páginas vistas únicas y de 11 millones de visitas por mes. Por si fuera poco, la venta de sus zapatos superó los 5 millones de euros el año pasado. Para hacer su proyecto aún más profesional, Chiara contrató a un staff de 18 personas (también conocidas como TBS Crew) encargadas de hacer crecer el negocio. “Me sirve para tener una visión más clara y también para trabajar en cosas que no estén relacionadas ciento por ciento conmigo”, comenta. Y esta fórmula claramente está funcionando. Según reportes, la marca Chiara Ferragni va a costar 10 millones de euros el próximo año. Pese a su gran éxito, Chiara ha aprendido que las críticas van de la mano con los halagos. “Agradezco a Dios tener una personalidad fuerte, así es que estoy acostumbrada”, expresa.

Pese a encontrarse cómodamente en la cúspide del movimiento de las redes sociales, Chiara reconoce estar siempre en la búsqueda de nuevas herramientas tecnológicas. Recientemente se hizo una cuenta en Snapchat, donde comparte momentos muchos más espontáneos que en Instagram. Con tantos instrumentos para mantener a su audiencia cautiva, su vida queda bastante expuesta al escrutinio público, pero ella insiste en que ha logrado llegar a un balance en su vida online y offline. “Siempre hay cosas que quieres compartir en las redes sociales. Me encanta conocer a mis seguidores cuando se me acercan. Pero también hay veces en que quiero estar con los míos y, si voy a un restaurante con mis amigos, posteo la foto después de haberme ido”, cuenta.
Con las redes sociales absolutamente dominadas, es cosa de tiempo para que Chiara dé un próximo paso y se anime a incursionar en la televisión. Es una posibilidad emocionante, pero igualmente inquietante. “Nunca lo haría en la televisión de Italia porque la siento un poco distante al mundo de la moda”, explica. “Yo adoro la televisión estadounidense, y si me ofrecen un buen proyecto, lo pensaría. Pero no quisiera hacerlo simplemente porque sí”, asegura. Claramente, Chiara no se va a cansar de ser el centro de la atención fácilmente. “Voy a mantenerme en esto e iré variando cuando sea necesario. No quiero hacerlo por un rato y después irme a vivir a una isla. Siempre he querido ser una voz en el mundo de la moda”, aclara enfática.
Cuando la sesión se termina y todos comienzan a guardar sus cosas para partir, Chiara se asegura de tomarse suficientes selfies con el equipo de producción y de Bazaar, etiquetando a cada uno de los presentes en su Snapchat e Instagram. Para que te hagas una idea, luego de la publicación de una de estas fotos, el Instagram @harpersbazaarsg aumentó en 2.000 seguidores y tuvo 1.500 nuevos likes. Nuevamente, ese es el poder de Chiara. Fuimos testigos privilegiados y, en el juego de números, el mayor siempre es el que gana.

Créditos Fotos: Gan Estilismo por Windy Aulia Créditos: Foto principal: Vestido negro, vestido rojo y zapatos, Celine. Aros, collar con colgante y anillos, Cartier. Interior: Abrigo, blusa y pantalones, Ralph Lauren Collection. Sandalias, Hermès. Brazaletes, aros y anillos, Cartier.

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