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Cultura

Arte al Límite

Arte al Límite

Desde este mes, el medio especializado en arte contemporáneo presentará por primera vez parte de su colección con más de 100 piezas de artistas internacionales en espacios de la ciudad. Conversamos con cuatro artistas sobre su arte y lo que más los inspira de venir a Chile.

Diana Drews

“Me gusta que la obra logre activar recuerdos de infancia, nostalgia por valores perdidos, que sea un espacio para reflexionar desde el interior”.

La artista colombiana, que ha exhibido en importantes ciudades, como Londres, Berlín, Valencia, dice haber crecido en un ambiente artístico. “Mis padres nos llevaban a visitar desde pequeñas exposiciones de arte, hasta museos, iglesias y otras locaciones culturales de interés”, recuerda. Drews, que es graduada como Maestra en Artes Plásticas, cuenta que los temas que más le interesan explorar son los íntimos; aquellos que nacen en el hogar “y luego van saliendo de ese pequeño círculo hasta adentrarse en problemáticas sociales y políticas reales que han ocurrido a lo largo de la historia tanto en Colombia, país en el que vivo y trabajo, como en otros muchos”.

Todos los temas complejos, llenos de dolor y desafíos, renacen en su obra con un sentimiento de reflexión; una invitación a cuestionarse la vida y el mundo, y no simplemente a aceptarla sin recelo. “El desequilibrio entre valores y prioridades al que nos vemos enfrentados en el mundo entero hace varios años nos está dejando vacíos enormes, nostalgia del pasado, soledad y sentimientos de abandono que no estamos logrando recuperar”, dice Drews. “El ansia de poder, riqueza, de figurar y ser reconocidos pasando por encima de los demás no se detiene. La inmediatez no da tregua”.

Cada una de sus obras comienza a través de un medio inesperado: el papel. Toda idea surge, en primer lugar, en la palabra escrita, y desde ahí va cobrando vida hasta llegar al soporte que mejor pueda sostener su mensaje específico. “Luego van apareciendo las imágenes que acompañan este proceso, bien sean como objetos, fotografías o pintadas. Me gusta recalcar, enfatizar, reafirmar, la redundancia. El mensaje claro, de frente”, dice. En Chile presentará su instalación Jardín, que combina un trabajo en pinturas, fotografías y dibujos, todos alrededor de una temática clara: sembrar y cosechar. “Consta de 24 pequeños asientos de madera que durante muchos años pertenecieron a un jardín infantil de un colegio que ya no existe, a un salón de clase en el que ya no hay niños y aquellos que los ocuparon, ya no lo son. Los intervine retirando capas de pintura de cada uno de ellos dejando aparecer así palabras que pueden relacionarse con la educación y con el proceso de crear y cuidar un jardín de plantas”. Los conceptos de crecer, los valores que han ido desapareciendo lentamente, nociones de educación que con nostalgia vemos diluirse y el abandono de prácticas legendarias marcan la pauta.

Christian Fuchs

“Me gusta que las personas reflexionen sobre la conexión que existe entre ellas”.

Oda a la historia, a los antepasados, a las voces que intentan alcanzarnos desde los confines más olvidados. Eso es lo que guía la experimentación del artista peruano, que desde 2013 ha dado vida al proyecto Transgeneration. En esta original y ambiciosa propuesta, Fuchs entra en la piel de sus antepasados de una forma muy literal: se caracteriza como ellos, desde la ropa, hasta los gestos, para capturarlos en fotografía. “Trabajo con fotos antiguas, pinturas y documentos de mis antepasados, como cartas y diarios personales. A partir de eso y de las historias que me fueron transmitidas por mi abuela y otros parientes reinterpreto los personajes de mi familia que fueron retratados en otro tiempo”, explica. La tía de su tatarabuela y el padre de su tatarabuelo son solo algunos de los antepasados en cuya piel se ha introducido. Nosotros no somos solo nuestro presente, sino que también acarreamos decenas de historias de aquellos que vinieron antes de nosotros, y es esa idea con la que Fuchs busca llegar al espectador. “Dentro de nosotros están vivas las memorias y la información de todos aquellos que vivieron. Me gusta que las personas reflexionen sobre la conexión que existe entre ellas y no pensar que somos seres totalmente aislados unos de otros”, dice.

Exponer en Chile es particularmente especial para el artista, ya que fue su abuela chilena una de las personas que más lo ha inspirado a lo largo de su vida. “Desde que yo era muy chico ella se encargó de enseñarme todo lo que consideraba importante; nuestras conversaciones giraban alrededor de arte, literatura e historia, todos temas que a ella le apasionaban”, rememora. “Chile es un lugar que me interesa, porque gran parte de mi historia está aquí. Está en mis planes interpretar personajes históricos chilenos que pertenecen a mi familia”.

Lluís Barba

“Reflexionando sobre la deshumanización pude desarrollar un discurso”.

El artista catalán es creador de obras que gritan, que llaman la atención, que pretenden captar la conciencia de quienes las ven para cuestionarse la realidad. Barba se apoya en diferentes soportes, normalmente utilizando Diasec (metacrilato, papel fotográfico siliconado y aluminio) por su calidad de impresión y perdurabilidad. Por el otro lado, para la realización de esculturas, aplica resinas, escayola, LEDs, cables de red, cobre entre otros, edición de vídeos y fibra óptica. En su visita a Chile, presentará retratos donde “profundizo sobre la raíz de los conflictos que se originan en el mundo por diferencia de ideas, razas, creencias teológicas, grupos radicalizados y violencia gratuita justificada por diferentes ideologías. Unifico en el mismo espacio a obispos y sacerdotes ortodoxos, musulmanes, judaístas, anglicanos, católicos, hinduistas y fieles de diferentes dogmatismos”, dice. Entre ellas se encuentra “Los Proverbios de Brueghel”, donde buscó similitudes entre los proverbios del siglo XV con paralelismos de la sociedad del siglo XXI; “Las ruinas del Obelisco”, donde trabajó como tema principal la migración y la represión policial en algunos países europeos, y la corrupción.

El artista enfatiza la importancia de darle tiempo a su obra, de observarla con tranquilidad y dedicación, no darle una sola mirada de 30 segundos como uno acostumbra normalmente. Los mensajes implícitos que cada una de ella guarda se abren al espectador cuando este le ofrece su total atención. De esta forma, Barba quiere hacer llegar una reflexión y una señal de esperanza: que sin importar la corrupción o el sufrimiento, podemos encontrar un equilibrio para el bienestar social e individual. “Vivimos en una diversidad aislada, y pienso que por medio del diálogo y la tolerancia mejoraría la convivencia social y se evitarían importantes confrontaciones”, afirma el artista.

Sol Mateo

“Creo que el arte en Chile tiene una movida fuerte y eso me entusiasma”.

“Como dicen los gitanos: algunas personas ya nacen con duende, es decir, con un don para el arte. Yo nací así. Tal como otros nacen con distintas virtudes igualmente válidas. Era cuestión de asumirlo”. Sol Mateo es boliviano, y aunque estudió arquitectura se ha dedicado casi en exclusiva a crear un arte repleto de cuestionamientos, donde el desnudo es un gran protagonista, uno que apela a la característica voyeurista de nuestra sociedad contemporánea. “Mi diálogo con el mundo se resuelve a través de las imágenes o los objetos combinados en una suerte de voyeurismo colectivo, algo así como un exorcismo de nuestros demonios (como sociedad me refiero)”, confiesa.

Con un estilo ecléctico y fuertemente influenciado por muchos tópicos no necesariamente visuales, Mateo se concentra principalmente en los soportes de fotografía y video para dar vida a su imaginario. A pesar de su contenido simbólico, el artista dice preferir no provocar un mensaje específico en la audiencia, sino que más bien despertar una inquietud. Más allá de eso, desea que la obra se sostenga en sí misma como una creación estética. “Busco el resultado de combinar diversos sucesos en un discurso visual o dialéctico y más bien carente de mensaje. Esta lectura o relectura más bien deriva en la subjetividad de cada quien. Sin embargo, no me interesa ya el mensaje”, explica. Su regreso a Chile sucede tras veinte años de ausencia y dice sentirse entusiasmado por reencontrarse con viejos amigos y ser parte de la fuerte movida de arte que está ocurriendo en la actualidad.

Colección Al Límite, Sin Límites“, hasta el 5 de noviembre en Espacio Fundación Telefónica, Centro Cultural Estación Mapocho, Fundación Cultural Providencia y Galería de Arte Posada del Corregidor.

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