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Cultura

Michael Kors: Misión cumplida

Michael Kors: Misión cumplida

La fabulosa iniciativa que pone en alto los valores humanos por medio de la moda.

Por Lucy Lara

 

Ya decía un superhéroe conocido que “un gran poder conlleva una gran responsabilidad”. Pero, seamos sinceros, ¿cuántos poderosos conoces que cumplen con esta premisa? Vayámonos aún más lejos, ¿cuántos nombres de la industria de la moda puedes ubicar en tu lista de filántropos favoritos? No muchos. Afortunadamente, Michael Kors es de los pocos y, quizá por eso, hace diversas cosas para ayudar con un tema que le preocupa y ocupa: el hambre.

Por un lado, la historia comienza hace unas décadas. “Era joven y la crisis del sida golpeó a las ciudades más importantes, especialmente las capitales de la moda, y en ese momento me sentí abrumado”, confiesa Kors. La enfermedad había tocado a sus amigos, colegas y vecinos, en una época en la que no se sabía mucho del padecimiento y no existían las medicinas o tratamientos para atacarlo.

Pero el diseñador estadounidense no podía presenciar tanto dolor sin intervenir de alguna manera, así que decidió preguntar qué podía hacer y un amigo mencionó un lugar llamado God’s Love We Deliver, que se dedica a preparar y llevar comida a personas que han sido abandonadas por su familia y sus amigos, gente que ha perdido su trabajo, que no tiene movilidad para salir de sus casas o, simplemente, que está demasiado enferma para hacerlo. “Recuerdo la primera vez que fui a entregar una comida y me di cuenta de que nosotros somos las únicas personas que ellos ven, porque ya no tienen a nadie más”, rememora quien fuera el famoso juez en el programa Project Runway. Kors inmediatamente percibió que esta iniciativa ofrecía resultados concretos, lo que satisfacía a alguien tan familiarizado con los entregables que se producen en el proceso de moda y que, en este caso, eran las personas beneficiadas por sus acciones.

Por otro lado, mientras el negocio de Michael Kors crecía y se globalizaba, el diseñador notó que la solidaridad es una virtud compartida alrededor del mundo y que había un problema que necesitaba ser tomado en cuenta y con urgencia. “Desafortunadamente el hambre y la desnutrición son cuestiones que no solo nos afectan localmente, sino en todo el mundo”, confirma.

Por ello, comenzó a buscar a un aliado para ayudar desde su trinchera y encontró el World Food Programme. “Nos entusiasmamos, particularmente, con los programas escolares que llevan a cabo”, agrega animado el exitoso empresario. “Porque hemos visto que los padres, especialmente con hijas, no las mandan a la escuela a menos de que haya almuerzos gratuitos, y gracias a esos alimentos podemos cambiarles el ciclo de sus vidas”.

Sin embargo, sumar a la sociedad a sus iniciativas no es cosa fácil. La gente suele interponer el argumento de que “no tiene dinero ni tiempo” para excusarse para no ayudar. “Nosotros esperamos conectar con las personas para decirles que está en sus manos hacer la diferencia”, asegura Kors. “Una taza de café cuesta cinco dólares en Nueva York, lo que equivale a 25 comidas para quien tiene hambre. Así que deja el café, ¿no?”.

 

TODOS PODEMOS AYUDAR

El trabajo de God’s Love We Deliver es ejemplar, ya que cubre la ciudad de Nueva York y sus áreasmetropolitanas al proveer comidas nutritivas, diseñadas por dietistas registrados, y asesoría nutricional apersonas que viven con enfermedades severas. El servicio no tiene costo y, en sus 30 años funcionandocon este fin, no existe una lista de espera. Voluntarios de todas las edades se integran al programa ayudando por unas horas a lavar, preparar, cocinar, empacar o entregarlos alimentos, con las más altas medidas de cuidado y limpieza.

El menú que reciben los enfermos se encuentra diseñado para nutrirlos, considerando sus padecimientos crónicos, como serían diabetes, hipertensión arterial, celiaquía, etc. Michael Kors contribuye no solo con fondos económicos que provienen de su exitosa empresa, sino con iniciativas que fomentan la participación de su clientela, sus fans, sus colegas de la industria y las estrellas de Hollywood que suman su poder. El año pasado, como desde el 2013, se hizo una camiseta conmemorativa. Pero por vez primera Kors invitó al artista multimedia Eli Sudbrack para que la diseñara. Esta prenda ha estado a la venta con la finalidad de financiar, por cada unidad, 100 comidas.

Si, además, la persona que la compre sube una foto a las redes sociales usando el hashtag #WatchHungerStop, se donarán 100 más.
En el mes de octubre también se realizó la gala para otorgar los Golden Heart Awards, ocasión en la que God’s Love We Deliver premia las acciones de tres personas que han colaborado en esta importante misión de ayudar y alimentar a los individuos inscritos en el programa.

 

CERO HAMBRE

Tal vez uno de los accesorios de moda con mayor carga emotiva que existe es el reloj que por cinco años ha diseñado Kors, en una edición limitada, para concientizar sobre el problema alimentario y cooperar para lograr el objetivo final: cero hambre. Hasta hoy, este programa ha ayudado a proveer casi 18 millones de comidas para niños hambrientos. A este paso, el World Food Programme considera que para el 2030 podemos llegar a la meta de abolir el hambre. “Y digo: ¿por qué no podemos conseguirlo en el 2025?”, cuestiona el diseñador. “Nuestros fans y seguidores han apoyado esta causa, estoy orgulloso de los adolescentes y los jóvenes porque los veo realmente involucrados”.

La campaña del reloj que ostenta un nombre igualmente representativo que ingenioso: Watch Hunger Stop, permite que los fieles consumidores de la moda de Kors, tengan la edad que sea, puedan desear, comprar y ponerse un reloj que alimenta y crea un mejor futuro para millones de niños. ¡Es tiempo de ayudar!

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