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Cultura

Sarah Jessica Parker y su pasión por los libros

Sarah Jessica Parker y su pasión por los libros

Como una apasionada lectora durante toda su vida y defensora del nuevo talento literario, Sarah Jessica Parker lanza su propia editorial. Erica Wagner se reúne con la actriz convertida en publicista y con su primera autora, la novelista debutante, Fatima Farheen Mirza.

Fotografías de Richard Phibbs
Editora de sesión: Charlotte Davey

 

Es una tarde lluviosa en West Village, pero no me molesta la tormenta. Estoy felizmente cómoda en la mesa de un acogedor restaurante bistró con Sarah Jessica Parker y Fatima Farheen Mirza, mientras hablamos de libros. ¿Qué podría ser mejor? Mirza, de 27 años, con grandes ojos oscuros y una sonrisa a flor de piel, es la talentosa autora debutante cuya novela, A Place for Us, recién fue lanzada por SJP for Hogarth, una nueva editorial cura- da por Parker. Lo que se transmite con claridad a lo largo de nuestra conversación es el gran cariño y verdadero afecto que las dos mujeres se tienen y la seriedad con la que cada una, a su manera, percibe el poder de la literatura para cambiar la vida de los demás.

Parker, claro, es una estrella global consagrada, pero al seguirla en Instagram es posible encontrar publicaciones constantes acerca de su pasión por la lectura: Exit West, de Mohsin Hamid; Conversations with Friends, de Sally Rooney, y Anatomy of a Miracle, de Jonathan Miles. Todos pueden ser hallados en sus posts; el último fue una selección del club de lectura del American Library Association, donde Parker es la directora honoraria. Leer es, sin duda alguna, una parte fundamental de la vida de esta famosa actriz.

Y ahora ha lanzado su propia editorial. SJP for Hogarth fue concebida en una afortunada reunión hace cinco años entre Parker y Molly Stern, publicista de Hogarth en Estados Unidos. “(Parker) comenzó por preguntarme sobre de The Dinner, de Herman Koch, y dijo que se moría por conseguirlo. Pensé: ‘¿Quién es esta persona, hablando de novelas holandesas antes de que sean publicadas?’”, dice Stern. (The Dinner, por cierto, se convirtió más adelante en un best seller, buen indicador de que Parker tiene un ojo para un libro exitoso). Los orígenes de Hogarth son la imprenta creada por Leonard y Virginia Woolf hace más de un siglo, una conexión que de inmediato atrajo a Parker. Mientras pedimos nuestras tazas de café, le entrego un material del archivo Bazaar: piezas escritas por Virginia Woolf para la revista. Parker está entusiasmada. “¡Es increíble!”, dice, y guarda con cuidado los papeles en su cartera.

“Lo que es tan emocionante acerca de la ficción literaria”, continúa mientras sus ojos azul grisáceos, y su estado de ánimo se intensifican, “es que cuando encuentras voces globales, conectas con personas que no se parecen a ti. Los grandes libros te transportan, cambian tu mentalidad, te permiten estar en otros lugares y te hacen sentir una tristeza profunda que te conecta con el centro de tus emociones. Creo que eso es algo muy especial para los lectores”.

Sin embargo, una cosa es amar la literatura y otra, aventurarse en el escabroso mundo de la industria editorial cuando tienes miles de asuntos por atender todo el tiempo.

 

A Place for Us es una historia familiar: Rafiq y Layla, madre y padre; Hadia, Huda y Amar, sus hijos. La novela comienza con la boda de Hadia en California; es evidente que la familia ha sufrido por una separación de Amar, su único hijo varón, pero al comienzo el lector no sabe por qué. A lo largo de la historia surge una compleja dinámica de emociones, y la obra se desarrolla con una impactante madurez, aunque Mirza comenzó el libro a los 18 años de edad.

“Lo primero que vino a mi mente fue la imagen de una familia reunida en una boda”, dice la autora. “Sabía que era la de la hija mayor y que estaban preocupados porque su hijo no llegaría a tiempo para la foto”.

Habla con cierta emotividad acerca del ‘sentido de obligación’ que sintió por sus personajes mientras progresaba, descubriendo sus memorias y conflictos, y decidió que se daría 10 años para terminarlo, así que lo logró justo a tiempo. “Quería aprender a escribir, y que los personajes fueran complejos. No deseaba una historia que fuera solo buena”. Mirza es graduada del prestigioso Iowa Writers’ Workshop, pero en un inicio estudió para convertirse en médico en la Universidad de California, en Riverside. La decisión de cambiar de la medicina a la escritura “volvió loco a mi papá”, confiesa ahora riéndose. “¡Pensó que era una locura dedicarme a esto!”.

Parker se gira a verme. “Hay tanto acerca de esta joven mujer que resulta interesante e importante”, dice con orgullo.

“Pienso que su voz es poderosa por su perspectiva y habilidad de contar historias, y por lo que desea compartir de su vida a través del medio de la ficción literaria”, agrega.

Después se inclina, dirigiéndose a Mirza. “Es muy interesante que te hayas dado ¡10 años! No he escuchado a ninguno de mis colegas decir: ‘Me daré 10 años’. Tal vez dos. Eso demuestra una percepción distinta acerca de la satisfacción, el compromiso y la curiosidad. Además, es realista y maduro”.

 

Parker y Molly Stern adquirieron los derechos de A Place for Us tras dirigirse a las oficinas neoyorquinas de los agentes literarios, demostrando la seriedad de su proyecto. “La primera agencia que visité fue Wylie Agency y estaba aterrada”, dice Parker. Andrew Wylie, a quienes algunos llaman ‘El Chacal’ por su ferocidad ante sus clientes, es uno de los agentes de Nueva York más respetados. “Había algo maravillosamente mítico acerca de él. Su oficina se veía justo como quería que luciera. La experiencia en su totalidad fue intimidante”.

Pero es claro que Wylie notó su compromiso y les envió el libro de Mirza. Parker solo tuvo que leer un tercio de la obra antes de enamorarse. “Estaba anonadada. Pensé: ‘Esto es algo realmente especial’. Así que me sentí lo suficientemente valiente para darle seguimiento, y de alguna manera Fatima nos brindó la oportunidad”. Sonríe, tal vez con un poco de remordimiento. Asegura que sabía que “habría renuencia por parte de los escritores y agentes por entender lo que estaba in- tentando hacer”; y se encuentra muy agradecida por la confianza de Mirza. “La acompaño a perseguir su sueño”, dice satisfecha.

La escritora se siente igual de sorprendida. Conoció a Parker casi un año antes de nuestra pequeña reunión en la que las tres disfrutamos de una interesante conversación con una deliciosa taza de té. La actriz contactó a Mirza, que acababa de mudarse a Nueva York de su natal California. La joven ingresó en un McDonald’s para tomar la llamada, y lo recuerda todo con vividez. “Estaba muy emocionada por hablar del libro. Ahora me da un poco de vergüenza, pero dije: ‘Dios, ¡reconozco esta voz!’. Me sentía muy sorprendida por la conversación. Me encontraba nerviosa, ya que había trabajado bastante duro en mi obra. Y ahí estábamos, teniendo esta discusión, con de- cenas de personas comiendo papas fritas a mi alrededor”.

Aunque Mirza creció en California –donde se ambienta su libro–, está enfocada en colocar un límite en el paralelismo con su propia ida, tomando en cuenta que los debuts son con frecuencia considerados autobiográficos. Pero lo que sí quería mostrar era una familia musulmana ordinaria -como es la suya-, que batalla con los asuntos normales de cada núcleo, con los argumentos y divisiones que surgen sin importar el amor que existe. Los terribles ataques del 11 de septiembre de 2001 ocurren en el transcurso de la obra, pero se encuentran tras bambalinas. “Mi intención con la novela no era reducir la vida de estos personajes a las etiquetas que algunas personas pueden aplicar, como ‘Familia musulmana post 9/11’, ya que justo eso fue algo incómodo durante mi crecimiento. Había una falta de representación de historias musulmanas en los medios; cine, literatura, música… todo. Y después, sola- mente ciertas historias eran difundidas. No quiero hablar mucho de ellos; sin embargo, todos sabemos lo que son. No había nada que contrarrestara eso. Eso es lo que ocasiona ignorancia y odio”.

 

“Bueno, es inevitable hablar de ello”, interviene precisando Parker. “Pero el libro no está cargando ese peso, ni trata de corregir a solas el camino”.

A Place for Us no es perfecta; pocas novelas lo son, mucho menos las debutantes. Pero no hay discusión respecto de la necesidad de permitir

que los lectores entren a mundos que nunca an- tes habían conocido, y justo ese es el propósito que comparten Parker, Mirza y Hogarth. Al preguntar qué desea alcanzar con SJP for Hogarth, Parker dice: “No me gustan los conceptos ideales y concisos. Me interesan las historias poderosas con personajes profundos que sean globales”. El plan es publicar cuatro libros al año; ha conseguido a un escritor de Trini- dad, y otro de Turquía. “Como lectora quiero transportarme a otros lugares. Mientras más lejos esté, geográfica o emocionalmente, más me adentro en la historia y más satisfactoria es la experiencia como lectora. Mientras más sea posible ver y oler un lugar -que puede ser el hogar de Hadia, la música por la mañana o el sonido de un rezo-, es cuando en verdad creo que estoy presente, puedo sentirlo y, en realidad, entenderlo. Deseo, como editora, imprimir ese tipo de libros y que lleguen a manos de los lectores”.

En estos tiempos tan extraños, es un enfoque bastante noble, y A Place for Us es un comienzo, definitivamente, favorable.

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