facebook format-gallery format-video google instagram list-ribbon menu next pinterest prev search twitter youtube
Lifestyle

C’est si bon!

C’est si bon!

Por Carolina Krümmel @krummelcarolina

Fotografías Patricio Rojas

 

 

Visitamos La Cascade, buscando degustar la gastronomía francesa que forma parte del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.

Este longevo restaurante se ubica en Borderío y cuenta con una ambientación que apela a los bistrot franceses; con diversos adminículos y distintos niveles que permiten diferentes vistas y lugares de encuentro.

La carta del restaurante, que incorpora dibujos y una acolchada bandera francesa, cuenta con preparaciones y especialidades en base a platos típicos, carnes, pescados, ensaladas y pastas. Hay alternativas de sándwich y tiritas de pollo para los niños.

Para comenzar, seleccionamos Feuilleté de espinacas y champiñones ($8.500); tibio hojaldre de masa no muy crujiente, que se complementa muy bien con la preparación de espinacas en base a crema, champiñones y queso de cabra que no presenta intensos aromas. Dado el horneado, las texturas se deshacen en boca, con un final aterciopelado. Se acompañan de frescas hojas de espinaca cruda, rodajas de frutillas y una reducción de cebolla y diversas hierbas, que le aportan complejidad.

 

Degustamos además Foie gras al oporto ($12.900), plato emblemático de la cocina francesa, que consta básicamente de finas rodajas de suave hígado graso, flambeadas en oporto, cuyo sabor dulce se potenciaba aún más con la salsa de frutos rojos y el toque de manzana caramelizada. Dispuestas sobre crocantes tostadas; se acompañan perfecto con unas hojas de frescas espinacas y tomates cherry. Así, se fusionan distintos sabores y texturas en cada bocado.

De fondo seleccionamos Boeuf Bourgiñon con puré al horno ($10.900) que se presenta como un trozo de posta paleta de tamaño adecuado, tierno y jugoso; con la nota compleja y equilibrada de la deliciosa salsa de vino de cepa tinta y especias. Se acompaña bien con un sabroso puré de característico cuerpo y textura y con marcadas notas de ajo. Una gratinada capa de queso fundido le entrega un atractivo toque de consistencia.

También está Béarnaise y Papas Zigzag ($11.800), compuesto por un muy horneado medallón de filete de vacuno envuelto en tocino y variadas hierbas. Se cubre con una bien lograda salsa Béarnaise, donde predomina el sabor a estragón y cuya textura emulsionada refuerza la presencia de la mantequilla y yema de huevo, que la conforman. Se acompaña con crocantes papas de entretenida forma y homogéneo color, y hojas de ensalada que aportaban frescor.

 

De postre Éclair ($3.900): dos finos pastelitos elaborados a partir de la masa choux, muy ligera, que se deshacen rápidamente en boca. Se sirven fríos y bañados en chocolate; uno relleno con crema pastelera aromatizada con notas de vainilla; y el otro de crema chantilly.

No podía faltar la tradicional tarta al revés Tarte Tatin ($3.900) con base de manzanas caramelizadas de textura suave y aromática se cubre por una sabrosa masa de atractivos colores. Tibio, cuenta con un gran cuerpo de color naranjo oscuro brillante y textura aterciopelada, sabor bastante dulce y persistentes e intensas notas de manzanas en el retrogusto. Se acompaña de una refrescante porción de helado de bocado de textura suave y es decorado por un encantadormini-macaron. Cerramos con un café cortado ($2.400), de intensos aromas y alta persistencia en boca.

Los platos que degustamos presentaron un tamaño adecuado, buenas materias primas, y una linda presentación. El servicio fue gentil y de buen ritmo. Cuenta con estacionamiento.

Comentarios

    Escribe un comentario

    Leer después