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Lifestyle

Cici Rivarola: Creatividad colectiva

Cici Rivarola: Creatividad colectiva

La fotógrafa argentina Cici Rivarola se suma a Escuela Brown, el primer centro de Chile y Latinoamérica especializado en las áreas de diseño y moda, con un curso enfocado en la fotografía Lifestyle, donde se enseña a crear contenido real y comercial para empoderar la imagen de las marcas, mezclando la fotografía documental, de moda y de producto.

Cici Rivarola es un alma creativa. Desde que se instaló en Chile se ha desarrollado como fotógrafa de matrimonios, para lo que fundó All In White Wedding. Luego, migró al mundo de la moda, y hoy transita en el universo digital asesorando a marcas con su imagen. Entremedio, se enamoró de la ilustración y se embarcó en el proyecto de su pareja, Below, donde trabaja como directora creativa. Ahora, la argentina trae todo su conocimiento a Escuela Brown, para impartir un curso de fotografía Lifestyle en el que entrega las herramientas para generar contenido comercial a base de situaciones cotidianas, pasando por el desarrollo de la idea, el registro y la edición.

 

Cuéntanos un poco de ti, ¿de dónde nace esta pasión por la fotografía?

Me recibí de diseñadora de interiores en Argentina. Cuando terminé mis estudios me fui a México. Ahí, me di cuenta de que amaba viajar y sacar fotos en los viajes. Entonces empecé a retratar amigos y después todos me pedían que se las mandara. Me di cuenta de que había gente que le gustaba lo que hacía.

¿Qué es lo que más te llama la atención de un retrato?

Me gusta transmitir a través de una foto, las imágenes sin contenido emocional me aburren. Me gusta la expresión. Mientras más marcada sea, mejor. En cierto sentido, así es cómo los fotógrafos se descubren, es un trabajo muy personal. A través de lo que pides — una cierta postura, un cierto gesto—, te descubres.

 

Tienes un sinfín de fotos de viajes, una más espectacular que la otra. Pero, ¿cómo fue que llegaste al mundo de los matrimonios?

Empecé sacando fotos en un tour, luego en un hotel haciendo sesiones y más tarde trabajé con un mexicano que hacía matrimonios. Ahí me metí de lleno en ese mundo y cuando llegué a Chile fue mi carta de entrada. Y me fue bien, demasiado bien. Me quedé seis años en eso, pero decidí darle una vuelta, buscar hacer más retratos, con más drama, enfocándome más en los momentos. La gente que me contrata sabe que irá por ese estilo. Pero, yo soy fotógrafa, me cuesta encasillarme como fotógrafa de matrimonio pese a que la gente me reconoce así. También hago fotos de moda o lifestyle. Me gusta hacer un poco de todo.

Sobre el curso que das en Escuela Brown, ¿cómo surge esta idea?

Yo ya había dado clases de fotografía, pero siempre más relacionado a los matrimonios o introducción a la fotografía. Por eso esta oportunidad en Escuela Brown me parece muy buena, un curso más relacionado al lifestyle que reúne un poco de todo. Tiene un poco de moda, de producto, de documental. Es algo que me representa mucho. Es interesante para los emprendedores que tienen sus propias marcas y no tienen presupuesto para un fotógrafo. Es una manera práctica, simple y sencilla de aprender algo esencial para un proyecto. Cuando te haces cargo de la comunicación de una marca, lo primero que tienes que exigir, son buenas fotos, y no es necesario tener una cámara excelente para crear buen material, pero sí tener afinados ciertos conceptos.

 

¿Tienes algún secreto de fotógrafa?

Generar un vínculo. No me gusta invadir a la gente. Yo creo que mientras más cómoda se sienta la gente, mejor va a ser el resultado. La persona te entrega mucho más. Yo no puedo ir a hacer fotos y después irme a mi casa como si nada.

¿Cuáles son tus próximos proyectos?

Quiero empezar a soltar un poco las fotos de matrimonio para dedicarme a mi estudio, que está íntimamente ligado con el tema del curso: asesorías globales de acuerdo a la necesidad de una marca, de cambiar su imagen, de llegar más a la gente, de crear un público específico. Yo tengo un alma nómade, pero intento callarla un poco. Chile es un buen lugar, hay muchos lienzos en blanco. Hay que quedarse y hacer que las cosas pasen: armar estudios, armar galerías, unirse con gente. El colectivo creativo es lo mejor que hay.

¿Cuáles son las expectativas de este curso?

Me interesa que los chicos que vienen, puedan realizar una buena fotografía con bajos recursos. Son cuatro clases, por lo tanto es importante que quienes vayan, sepan de fotografía. Es dinámico, el alumno se va todos los días habiendo aprendido algo nuevo y con extra motivación. Soy muy generosa con mi conocimiento, eso es básico para ser un buen profesor. Mientras más se enseña, más se aprende.

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