facebook format-gallery format-video google instagram list-ribbon menu next pinterest prev search twitter youtube
Lifestyle

Defensor del Lujo Icónico

Defensor del Lujo Icónico

Pierre Rainero, director de Estilo, Imagen y Patrimonio de Cartier, se integró a la casa joyera en 1984 y desde entonces se encuentra enfocado en la creación de piezas atemporales que fusionen historia, diseño y elegancia.

 

¿Cómo definirías el estilo de Cartier?

Es cuestión de equilibrio. Cada vez que vemos un artículo, lo evaluamos en cuanto a sus proporciones, alineación… Esta concepción es el ideal del estilo Cartier. El sentido del equilibrio varía de una persona a otra, ya que cada uno contamos con una mirada específica. Por ejemplo, el equilibrio entre el grosor de una pieza y la forma en la que cubre la muñeca varía. Nuestro reloj es un ejemplo de ello, y también la manera en la que diseñamos una manecilla, los números romanos, qué parte va vacía, qué otra va llena…

¿Cuáles son los objetivos de la casa cuando se trata de historia y herencia?

El hacerlo vivo. La herencia no se encuentra aquí por nostalgia. Existe para enriquecer, ayudar a for- mar tu propia expresión. Para nosotros esa gran historia de creaciones nos provee de un lenguaje, y en especial de un vocabulario estético, pero el propósito no solo es jugar con palabras que ya existen, sino enriquecer con frecuencia dicho lenguaje y conseguir que evolucione. Al mismo tiempo que reconoces que tienes una herencia, cuentas con una preocupación para engrandecerla y crear otra que trascienda en un futuro. Es ahí justo donde nos encontramos. No consideramos el pasado como algo que se debe encerrar entre las paredes. Más bien, resulta algo que tiene que liberarse y de lo que tenemos que ganar. Nuestro trabajo siempre será nutrir la historia como casa joyera y hacer, como se dice, que los sucesores se sientan orgullosos de lo que llevamos a cabo en la actualidad. Imaginamos que es todo un reto asegurar una estrategia para proteger la imagen de Cartier, pero de igual manera es importante atraer nuevas audiencias,

¿Cómo lo logras?

Considero que si Cartier es Cartier y ha sido tan exitosa por todos estos años es porque nuestro objetivo siempre ha sido asegurar un estilo coherente. De hecho, seguimos una especie de doble camino. El primero es, por supuesto, trabajar en la belleza de cada uno de los objetos que diseñamos y producimos, y la estética no nada más se encuentra en la manera que fue diseñado, sino también en el modo que se le dio vida, todo va junto. Así que tienes un sentido de la calidad del producto, de la manera en el que fue creado y el modo en el que fue diseñado. Pero, al mismo tiempo, cada que nos hallamos frente a un nuevo proyecto, el parámetro que integramos es

“¿Alguien que vive el día a día se siente listo para usar este artículo?”…

Bajo esta premisa sabemos que un objeto es deseable, no solo porque es hermoso, sino porque quieres vivir con este. ¿Cómo involucramos a un nuevo público? Te sorprendería saber el número de clientes jóvenes que compran Cartier. En algunos lugares, poco más de 50% es menor a 35 años de edad. Tenemos buena respuesta con los relojes y con toda la joyería en general. Artículos como LOVE, Nail Bracelet o nuestros anillos se encuentran presentes y, de hecho, existe un eco con las nuevas audiencias, lo cual resulta algo muy natural.

¿En dónde encuentras tu inspiración?

Proviene del mundo, de nuestros clientes y la manera en la que viven. Desde luego dispones de una motivación que surge de la estética, así que tienes la evolución de la misma en general que en realidad puede ser todo lo que te rodea; arquitectura, diseño… Con estas ramas, por ejemplo, compartimos el mundo de las formas. Aun cuando no quieras, te integras de modo natural y se vuelve parte de tu cultura. En Cartier observamos a las personas y sentimos curiosidad respecto de su estilo de vida. Lo importante para nosotros es identificar cómo cambian sus gestos y hábitos e imaginarlos con nuestros artículos en su día a día.

¿Cuál es tu desafío más grande?

Solía decir cada vez que sacábamos una nueva creación, que el mejor cumplido que podíamos recibir era: “Oh, esto es muy novedoso” y, al mismo tiempo: “Oh, esto es tan Cartier”. ¿Sabes a lo que me refiero? Este es un objetivo doble: crear algo que fuera reconocido como Cartier de inmediato, pero que de igual manera fuera percibido como novedoso. Eso es un desafío permanente para mí y mi trabajo.

En tu opinión, ¿qué hace a una pieza icónica? Eso es algo para lo que no tenemos receta. Solo los clientes deciden. Nosotros no elegimos, porque hay cosas que sabemos que debemos hacer, como buscar diseños excepcionales y encontrar una relación de los mismos con el estilo de vida contemporáneo, pero no es suficiente. Aun si conocemos el universo de las creaciones, sabemos que un artículo es muy diferente del resto producido por otras casas, pero no siempre puedes medir la percepción de esta diferencia, y si esta es suficiente o no para que sea exitosa. De hecho, nunca sabes. Y es que tenemos buenos ejemplos en el pasado, como el brazalete LOVE, que se convirtió en un éxito tras el lanzamiento al comienzo de los años 70. El Nail, no. Este fue lanzado más o menos al mismo tiempo, con sólo un año de diferencia, y no fue un hit en el mercado. Se convirtió en un ícono para una población pequeña. Es en años recientes cuando ha resurgido y las personas lo quieren de nuevo, y tenemos un nuevo diseño. Pero eso no significa que, aunque introduzcas o presentes algo nuevo y no se convierta en un triunfo de inmediato, en el futuro no se pueda convertir en una clave. Debes ser muy cuidadoso.

¿Cómo trabajas con los archivos para crear nuevas piezas?

Es una pregunta muy interesante, porque, de hecho, los archivos están aquí para enseñarle a los nuevos diseñadores sobre el estilo Cartier, pero no están para ser copiados. Es necesario ser inteligentes para absorber una enorme cantidad de imágenes de artículos que brinden un sentido de balance. En Cartier, el proceso creativo es similar a cuando aprendes un nuevo idioma: no lo haces tuyo de inmediato. Debes familiarizarte poco a poco e integrarlo, es un proceso lento. Algunas personas lo asemejan con una rapidez sorprendente, mientras que otras necesitan un poco más de tiempo. Y entonces ya no regresan más a los archivos, lo aprenden y están libres de ir y hacerlo. El problema con los archivos y con Cartier es su larga lista de creaciones. Para los recién llegados puede ser muy pesado y se pueden sentir intimidados frente a esa gran herencia. Existe un periodo de tiempo en el que te sientes intimidado, después lo dominas, y luego eres libre. Es interesante, algunas personas también vienen a Cartier y dicen: “Voy a cambiar todo”. Pero entonces descubren todo lo que se ha hecho. Nadie conoce, ni siquiera yo aun tras tantos años en la casa, la producción entera, es tan inmensa. En ocasiones, regreso a los archivos y me topo con cosas que nunca creí que se habían hecho. Así que no puedes esperar de un recién llegado, un nuevo diseñador, por ejemplo, que tenga conocimiento de todo eso. Ellos saben algunas cosas porque hay bastantes exhibiciones en muchos museos a través del mundo, existe cierta familiaridad con Cartier, mas no por completo. Hay veces en las que dicen: “Ok, ya lo sé todo. Voy a cambiar las cosas”, y entonces entran, lo ven y dicen: “¡Oh no! ¡Dios mío! Quiero algo que todavía no se haya hecho aún”. Hasta ese tipo de gente pasa por diferentes periodos de adaptación.

¿Cuál es tu concepto de lujo?

Iba a decir “tiempo”. No por hacer un juego de palabras ahora que ha- blamos de relojes (pero lo es) y de hecho, hasta en nuestra actividad, tener tiempo para crear algo es en realidad todo un lujo.

Comentarios

    Escribe un comentario

    Leer después