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Lifestyle

En equilibrio

En equilibrio

La búsqueda del bienestar no puede ni debe convertirse en una obsesión o martirio. Aquí, consejos expertos para lograr una vida sana sin privaciones.

Casi de manera imperceptible, las redes sociales se han transformado en una vitrina distorsionada de la vida sana. Mujeres con cuerpos hípertonificados, dietas que incluyen fideos de zucchini y batidos proteicos, fotos del antes y después del entrenamiento…

El fitness es la obsesión del momento y el espíritu de los tiempos lo refleja. Hoy es casi imposible escapar a sus mandamientos: dondequiera que uno cliquee, aparecerán imágenes de aficionadas al ejercicio mostrando sus progresos, desayunos “green” y selfies perfectas –¡y sexies!– en ropa deportiva.

“Hoy están de moda los fitfluencers”, señala Carolina Goodacre, voleibolista y experta en fitness. “Pero, al seguirlos, hay que ser bastante cuidadoso –advierte–: es un error hacer lo que proponen sin instruirse en las disciplinas elegidas, asistir a un nutricionista especializado y a un deportólogo”. Y aclara con firmeza: “Ningún cambio sucede en un solo mes. Lo ideal es practicar un deporte al menos durante seis meses, con moderación”.

Entre los errores de principiantes, excederse con el entrenamiento es el más común. La frecuencia ideal es tres veces por semana, para dejar tiempo a que el cuerpo descanse. “Una persona que entrena cinco veces por semana no se recupera”, agrega Goodacre. Las consecuencias del exceso de actividad física incluyen lesiones graves y agotamiento extremo.

Si bien es difícil rebatir los argumentos de quienes abogan por una vida sana, los especialistas señalan que las expectativas irreales y los objetivos demasiado exigentes pueden hacer más daño del que se cree. La alimentación sana es otro de los grandes campos de batalla: están en boga dietas que directamente descartan grupos alimenticios, entre ellos los lácteos, las harinas o el azúcar. “La gran verdad es que la calidad de los alimentos ha empeorado mucho”, dice Luana Hervier, profesora de Educación Física y autora de Luana Living: Nutrición y movimiento para el cuerpo y el alma. “Pero si el alimento es de calidad, no hay problema en comerlo. Un pedazo de pan amasado con masa madre no es el enemigo. Lo ideal para mejorar la alimentación no es quitar cosas, sino integrar de a poco los cambios, ver si sintonizan con uno. El mandato de ser saludable a cualquier costo significa la pérdida del equilibrio”, agrega.


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Prestarle atención a lo que dice el cuerpo es una buena manera de comenzar: sufrir mareos, no poder recuperar energías, despertarse cansado y no tener apetito son señales de que está agotado o le faltan nutrientes. Entre los peligros de imitar a los fitfluencers, el más grande es desconocer que no todos los físicos responden de la misma manera. “Muchos de ellos no son profesionales, sino que entrenan por gusto y porque les hace bien. Sin embargo, no son patrones de comparación”, dice Hervier.

El secreto es encontrar el dorado punto medio. “La gasolina diaria deben ser frutas, verduras, cereales y semillas. Pero si quieres comer una porción de torta, hazlo: quedarte con el enojo de no haber podido es mucho peor”, agrega la autora. Para ella, abandonar las etiquetas es una buena forma de despegarse de la obsesión. “Yo no soy vegana: soy libre. Lo más saludable es aceptarse y saber qué te da vitalidad y qué te hace mal –dice–. La culpa y las limitaciones no generan bienestar”. Recuperar el placer del cuerpo descubriendo la disciplina que mejor nos hace sentir, no privarse de pequeños gustos, olvidar las comparaciones: el camino hacia la salud puede ser más sencillo –y disfrutable– de lo que parece mirando Instagram.

¿Te hacen falta vitaminas?

HIERRO: Ayuda a que tu cuerpo absorba el hierro combinándolo con un gramo de vitamina C o un vaso grande de jugo de naranja por día.

VITAMINA D: La falta de luz solar puede provocar deficiencia de esta vitamina esencial. Una dosis de 1.000 IU la mantiene en su nivel óptimo.

OMEGA 3: En general, las mujeres consumen mucho Omega 6 y poco Omega 3. Apenas 2,5 g es suficiente para equilibrarlo.

MAGNESIO: Necesario para todos los órganos del cuerpo, es difícil obtenerlo de la dieta: 400 mg de citrato de magnesio es la dosis adecuada para la mayoría de las mujeres.

PROBIOTICOS: Restauran la flora intestinal y mejoran la digestión. También hay yogures que los incluyen.

Créditos Fotografias: Getty Images

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