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Moda

Joyas con nombre propio

Joyas con nombre propio

Exclusividad, originalidad y técnica. Gracias a los metales y al uso de la impresión 3D, cada uno de estos orfebres chilenos está formando su propio camino en el rubro de la joyería de autor.

Francisca Izquierdo 

La primera colección de Francisca Izquierdo se inspiró en los móviles de Alexander Calder y Joan Miró. “En esa época me había ido a vivir a Barcelona, a estudiar un postgrado en Teoría y Crítica de Arte. Como no tenía mucho dinero, decidí hacer aros. Fui a una tienda, compré cable, bolitas de colores y empecé. Esto fue justo después de haber ido al museo de la Fundación Joan Miró en Montjuic”, recuerda. La orfebre autodidacta crea joyas a base de múltiples técnicas, como el bañado de cerámica en oro, que desarrolló junto a un taller de electrólisis en Barcelona. Su último trabajo se mueve dentro del universo feminista con collares que ilustran formas uterinas y la palabra “feminist” con las letras de los extremos finalizadas en punta, como si se trata de dos colmillos: “Este collar me representa. Dice ‘esta soy yo’ y significa que estoy orgullosa de ser mujer y de mi poder como tal. Habla de igualdad y de que soy capaz de hincar los dientes a quien sea por defender nuestros derechos”.

Hoy sus piezas las encuentras en su tienda Blond&Blond de Valdivia, en los espacios de diseño de autor Local 9F y Porquetevistes de Santiago, en la plataforma online esfranca.com, en la galería Praha de Ciudad de Panamá y en Pensilvania, Estados Unidos.

 

Vale Orfebrería 

Simpleza y elegancia en base a tres metales fundamentales —cobre, plata y bronce— marcan la línea de diseño de Valentina Cociña Cholaky (30). Para esta diseñadora gráfica oriunda de Punta Arenas, la orfebrería apareció de manera natural por su pasión hacia las manualidades y, luego de haber estudiado en la Escuela de Joyería de Claudia Correa, con el joyero de Santa Cruz, Rodrigo Bull y en la Escuela de Joyería en Cobre de Coya, decidió sacar su propia línea de orfebrería hecha a mano. “Decidí dedicarme a esto porque es algo que me apasiona. Estar en el taller y producir una pieza me desconecta, me relaja y me llena”, confiesa. Su última línea de diseño lleva por nombre BI-TRICOLOR y consiste en diseños de líneas simples formadas a partir de dos o tres metales unidos en una misma pieza (ver portada de este artículo), como aros rectos o circulares, pulseras y colgantes. “Esta colección deja ver la riqueza visual que se logra al unir más de un metal dentro de una joya” y se complementan con sus piezas por encargo.

El contacto se puede realizar vía redes sociales (Instagram y Facebook) o en tiendas físicas, como PorquetevistesFormas AG y la tienda online esfranca.com.

Zurda

Hay un punto de equilibrio clave en cada joya creada por María Paz Cuadra, periodista de profesión, pero artesana de corazón y fundadora de la marca de orfebrería, Zurda. Ese punto representa el balance entre arte y diseño, entre estética, usabilidad y durabilidad de materiales que no son para nada usuales. “He experimentado con maderas, barros, piedras, hojas, hongos, etc. —la primera colección de Zurda apareció hace tres años y ocupó carbón de la Patagonia como piedra principal— La joyería contemporánea da esa libertad, de poder transformar cualquier material en joya, pero no hay que olvidar el apego al cuerpo y su permanencia en el tiempo”, explica. En agosto María Paz viajará a exponer a Nueva York, para luego presentar una nueva colección de material endémico chileno.

Para ver sus joyas puedes verlas en esfranca.com y puede agendar una cita en su taller ubicado en Pocuro, Providencia.

Amaltea

Collares, pulseras y anillos impresos en formas geométricas, con fuerte influencia en la era medieval, dan vida a Amaltea, línea de autor creada por la diseñadora industrial Elisa Halvorsen. Hace un año, su pasión por la investigación de polímeros en impresoras 3D marcaban el sello de su discurso, pero hoy ese foco ha evolucionado hacia la “materialización del poder femenino”, donde las joyas actúan como talismanes de guerreras ancestrales. “Voy a seguir explorando la versatilidad de formas que puede aportar la impresora 3D, pero esta vez haciendo mayor énfasis en técnicas tradicionales de orfebrería, para así tener mayor equilibrio entre ambas”, cuenta.

Sus piezas las encuentras a través de redes sociales (Facebook e Instagram) y en la plataforma online nashionit.com.

Cromo

Después de estudiar cine documental y de presentar exitosos trabajos de fotografía en Chile y Canadá, el artista Alexis Mandujano cambió de rumbo para dedicarse por completo al de la joyería. Su marca Cromo se inspira en el color grisáceo del elemento químico del mismo nombre y en la forma de figuras orgánicas, como animales, plantas y corales, a partir de metales plateados y piedras naturales. “La orfebrería amplió mi espectro creativo, pues permite ocupar mente y ojos como herramientas para crear algo físico; algo que es igual de bello y satisfactorio que una fotografía”, especifica. Desde fines de 2015, Cromo se ha hecho conocida a través de redes sociales (Facebook) y hoy, cuenta con el apoyo de César Erazo Toro, además de ofrecer talleres de orfebrería a quienes quieran comenzar a trabajar en este rubro. Las líneas principales de Cromo son el trabajo de anillos, colgantes, aros y prendedores; todos elaborados a partir de un estilo minimalista.

Tesoro Mío

Pamela Staplefield no usa joyas. “Si me llegases a ver con una, será o un anillo heredado de mi mamá, quien me inculcó la pasión por ellas, o uno de los que me ha regalado mi marido”, cuenta desde su taller en La Reina. Para ella sus piezas de orfebrería son “tesoros del alma” porque cada una simboliza o representa algo y porque cada pedido personalizado es único e irrepetible. “Mi trabajo está lleno de secretos que conocemos solo yo y mis clientes. Eso sin lugar a dudas se ha transformado en mi sello, y es por eso que me eligen, porque buscan contar una historia, recordar un hito o decir de una manera única que aman a su pareja”, explica.

Su fascinación por el rubro es herencia de su madre —ella le decía “tesoro mío” desde pequeña— y se convirtió en su vía de escape luego de desilusionarse de la carrera de Diseño Industrial. Hoy crea anillos, aros, colgantes, pulseras, argollas de compromiso y de matrimonio a pedido, junto con colaboraciones especiales, como su proyecto para financiar la tenencia responsable de mascotas en Fundación Julieta —la ganancia de sus joyas va en beneficio de esta organización— y las colecciones con Depto51 para el Día de la Madre. “Soy una enamorada de las piedras, sus facetas y como cada una de ellas permite que la luz pase y cree vida. Lo que hago, de alguna manera, es esculpir eso en metal”, nos confiesa.

Las piezas de su última colección las encuentras en esfranca.com y todo el resto en su sitio tesoromio.cl o vía e-mail a través de quierouno@tesoromio.cl.

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