facebook format-gallery format-video google instagram list-ribbon menu next pinterest prev search twitter youtube
Moda

La evolución de la elegancia

La evolución de la elegancia

Con la publicación de su nuevo libro en conmemoración a sus 35 años en la industria de la moda, la diseñadora Carolina Herrera habla con la actriz Renée Zellweger sobre su trayectoria y lo que está por venir. 

Desde el lanzamiento de su marca homónima en 1981, la diseñadora Carolina Herrera se ha dedicado a vestir a primeras damas, actrices internacionales e inclusive a miembros de la realeza –fiel a su devoción por el estilo femenino–. Este mes está marcado por la reciente publicación de su primer libro, Carolina Herrera: 35 years in Fashion (Rizzoli), que incluye un archivo fotográfico de décadas pasadas y algunas de las piezas más icónicas de la diseñadora. A continuación, Herrera conversa con su amiga, la actriz Renée Zellweger –quien vistió el famoso vestido de tafetán blanco de Carolina Herrera cuando recibió la estatuilla como Mejor Actriz de Reparto en los premios Oscar de 2004– sobre sus mayores desafíos, sus momentos más inolvidables y el poder de lo femenino.

Renée Zellweger: Eres un ícono. Yo sé que eres muy humilde y que no quieres que diga eso de ti, pero lo diré de todas maneras. Eres muy trabajadora, elegante y glamorosa. Puede que no lo sepas, pero eres una inspiración para muchas mujeres. Has estado a la cabeza de la marca Herrera por 35 años y eso es algo excepcional.

Carolina Herrera: Ha sido muy bueno porque he vivido 35 años trabajando en algo que amo. Si vas a hacer algo por un tiempo tan largo, ¿no es genial que sea algo que ames?

RZ: La vida es corta, y por eso hay que hacer lo que uno ama realmente. En ese sentido, ¿cuáles han sido tus aspectos favoritos de estar involucrada en el mundo de la moda todos estos años?

CH: Ha sido toda una aventura; han habido momentos muy felices y otros muy difíciles. La moda no es fácil. Todo el tiempo tienes que cambiar tu forma de concebir la belleza. Algo que digo todo el tiempo es: “Yo no estoy en el negocio de la moda, sino que en el de la belleza”.

3

RZ: Me gusta eso.

CH: En la industria de la moda hay que ser muy perseverante. Tienes que hacerlo de nuevo, y de nuevo. Pero como se trata de algo que me sale del corazón, lo disfruto mucho.

RZ: Ser capaz de mantener tu posición como una de las diseñadoras más consideradas por décadas es todo un logro. ¿A qué se lo atribuyes?

CH: Tienes que encontrar tu propio estilo y es muy difícil descubrir cuál es. No es lo que estás usando, sino cómo lo usas. Es algo muy personal. Es el reflejo de la forma en que vives, tu casa, los libros que lees, el arte que aprecias. Es muy importante como diseñador tener un estilo. Yo no quiero que mis colecciones se vean como un popurrí de cosas. Tiene que tener una idea cohesiva; ser glamoroso, bello y de buen calce.

RZ: ¿Cómo ha evolucionado tu visión de diseñadora con el paso del tiempo y los años que llevas de trayectoria?

CH: Es como el arte. La diferencia entre la moda y el arte es que la primera es arte en movimiento. Es necesario que sea usada; de otro modo no existe. Lo veo como una evolución. Siempre está cambiando. Como tú bien sabes, algunas veces la moda puede evolucionar en solo tres meses. Puede que no vuelvas a usar algo que solo llevaste hace un tiempo. Soy una gran creyente de que si algo te queda muy bien, lo puedes usar de nuevo y que eso no significa el fin del mundo. No me gusta seguir muchas tendencias porque pareciera que las mujeres están usando uniformes. Incluso cuando no les queda bien, por ejemplo, digamos que están de moda las minifaldas y esa mujer que no tiene las piernas o la estatura para usarlas lo hace de todas forma porque ‘está de moda’. ¡No lo hagas! Si no te queda bien, no lo uses. No te conviertas en una víctima de la moda, es lo que estoy intentando decir. Solo usa lo que pienses que te queda bien y lo que te acomoda.

RZ: Me gusta que incentives el estilo propio y que llames a las mujeres a respetarse a sí mismas como personas individuales.

CH: Sí, es algo que tienes que hacer. ¿Sabes quién más ayuda mucho en esa tarea? Tú. Eres una persona muy especial. Me acuerdo cuando nos conocimos en la exhibición de Jackie Kennedy en el Metropolitan Museum. Yo era una de las presidentas del concejo y tú estabas usando algo que todavía recuerdo perfectamente: un vestido corto de Oleg Cassini.

1

RZ: ¡Sí! Era un vestido de Oleg Cassini que usó Jacqueline Kennedy al que se le cortó la basta para que se viera más moderno.

CH: ¿Era de color beige? ¿O crudo?

RZ: Crudo, con un cinturón y sin hombros. ¡Qué memoria tienes!

CH: ¡Eso quiere decir que me impresionaste!

RZ: Siempre me he sentido cómoda en tus diseños, porque son clásicos. El propósito de usar un vestido es, usualmente, para celebrar una ocasión feliz, que signifique algo. A esa experiencia se le suma que nosotras hemos compartido esos momentos y los hemos preparado juntas. Definitivamente, has enriquecido mis experiencias de vida en muchos sentidos.

CH: ¿Sabes? Antes dijiste que la moda es un desafío. Pienso que es bueno que la moda sea desafiante, porque así te esfuerzas en hacerlo mejor. Si piensas que ya hiciste todo y que lo sabes todo y que todo eso se ha hecho de manera perfecta, quizás sea hora de retirarte. La vida siempre pone desafíos y eso es lo que hace pelear por lo que quieres. Los errores en la vida te enseñan a triunfar porque te dan la fuerza para intentarlo de nuevo y hacerlo mejor.

RZ: ¿Cuál fue el mayor desafío que tuviste cuando empezaste y que sientes que de alguna forma definió tu carrera?

CH: Es muy difícil leer las reseñas de tu trabajo cuando comienzas, porque tú ves una cosa en tu colección y la prensa ve otra. Ahí es cuando debes ser muy fuerte con tu propio estilo. Ellos pueden decir lo que quieran, pero yo hago lo que hago porque me encanta. En cualquier cosa que hagas, es importante plasmar tu personalidad en ello sin miedo a lo que piensen.

RZ: Ese es un muy buen consejo para las personas jóvenes que se están embarcando en un nuevo negocio.

CH: Todos los negocios son iguales en un inicio porque nadie sabe cómo va a andar. Yo tuve mi primera pasarela en 1981 en el Metropolitan Club de Nueva York y mi mentora fue Diana Vreeland, que fue la única que me dijo directamente que podía hacer esto. ¡La admiro tanto! Tuve mucha suerte, aunque requirió de mucho trabajo y energía, y no todos los momentos fueron muy felices. También tiene que ver con los equipos. Cuando trabajas en moda, necesitas contar con un buen equipo porque no puedes hacer todo sola. Si me pides que cosa un botón, ¡no sé hacerlo! Toda esta idea de crear una colección y construir una marca tiene que ver con trabajar con las personas correctas. ¡Y tener suerte!

4

RZ: Mencionaste que Diana Vreeland fue tu mentora profesional y que te ayudó mucho en un principio. ¿Puedes compartir algunas de las experiencias que aprendiste de ella?

CH: Conocí a Diana hace muchos años, porque ella era una amiga cercana de mis suegros y de mi marido, Reinaldo. Yo estaba impresionada con ella porque era una señora mayor con una mente muy joven. Cuando le conté que quería diseñar materiales y telas, ella me miró directamente y me inspiró a no ser aburrida y atreverme a crear una colección. Nunca voy a olvidar que estoy aquí gracias a Diana y a Reinaldo que creyeron en mí, que me dieron todo su apoyo cuando pensé que no podía hacerlo. Sin importar a lo que te dediques, siempre es necesario contar con alguien que te apoye y admire lo que haces.

RZ: ¿Hay algo en la vida de Diana que esperas lograr?

CH: Espero complacerla. Trato de hacer todo acorde a su gusto. Ella es muy buena editora. Todo se trata de la belleza y de lograr que la mujer se vea hermosa y atractiva.

RZ:  Contaste que fue difícil empezar tu carrera en los ‘80 y eso me hizo reflexionar si tu experiencia como una mujer de negocios en esa época ha cambiado como la líder de tu compañía ahora. ¿Recuerdas si recibiste un trato diferente por ser mujer?

CH: Tuve mucha suerte respecto a eso porque tengo muy buenos amigos que son diseñadores como Bill Blass y Emanuel Ungaro, quienes me ayudaron bastante. Halston fue muy divertido cuando le conté que iba a diseñar mi propia colección. ”¡Oh, querida! ¿Estás loca? ¿Estás segura de querer hacer esto?”. Sé que me dijo eso porque me quiere como yo lo quiero a él. En realidad, no fue difícil porque soy mujer, sino porque nunca antes había hecho algo así. Tuve que probarles a todos que iba en serio con esto. Fui muy afortunada porque desde mi primera colección que he tenido éxito. A las mujeres les gustó porque la pasarela fue muy glamorosa ¿y a qué mujer no le gusta el glamour? Bueno, quizás ahora no sería lo mismo… La palabra “elegancia” es un poco diferente ahora, porque las cosas cambian.

5

RZ: Espero que no pase de moda.

CH: Ha pasado un poco de moda porque ahora se usa un estilo más desaliñado y no tan pulido. Pareciera que ya no se usa mucho, pero creo que la elegancia siempre va a estar ahí. Como Chanel solía decir: “La moda cambia, pero el estilo perdura”. El glamour va más allá de la belleza y la edad. Es como el sex appeal, es algo que tienes o no. Pero no es el fin de mundo si no lo tienes.

RZ: Esa es una de mis cualidades favoritas de ti. Si alguien me pidiera describirte, “trabajadora” sería la primera cualidad, luego seguiría “imaginativa”, “inteligente” y “elegante”, pero sobre todas esas cosas está: ¡Entretenida! Eres muy, muy divertida.

CH: Pienso que el sentido del humor es lo más importante que alguien puede tener. Nunca olvidas a las personas que te hacen reír. Si sales con una persona que no es tan atractiva, pero te hace reír lo más probable es que nunca la olvides.

RZ: Estoy de acuerdo contigo. Volviendo al tiempo cuando empezaste tu negocio, me imagino que Nueva York estaba pasando por un momento de gloria en cuanto la moda y la creatividad. ¿Había algo de ese periodo que te inspirara a crear?

CH: Los 70 fueron una época de mucha creatividad. Todo el mundo era tan único. Creo que para ser un diseñador hay que saber un poco de arte, literatura y música porque todas ellas son ricas fuentes de inspiración. Estás en búsqueda de la belleza pero también de algo que tenga sentido.

RZ: Ahora estamos viviendo un momento muy interesante para las mujeres, especialmente en América. Estamos en el medio de un renacer social. Tenemos por ejemplo, una candidata mujer para la presidencia de los Estados Unidos, un autorreconocimiento de nuestra opinión y estamos cuestionando las presiones sociales sobre los estereotipos físicos de belleza y edad. ¿Cómo esperas que la marca Herrera influya en la sociedad sobre las mujeres?

CH: Creo que ahora es mucho mas fácil para la mujer estar en cualquier posición, porque como puedes ver, hay algunas que son presidentes de banco, primer ministro y doctoras. Es todo sobre la mujer. Siempre hemos estado por ahí, pero ahora es tiempo de ser fuertes. Es una cosa de poder. Pero no nos podemos olvidar de la femineidad. No hay que competir con los hombres en ese aspecto.

6

RZ: Me parece que si no aceptamos nuestra femineidad, nos estamos vendiendo un poco. ¿No es parte de nuestro poder?

CH: La femineidad es mucho poder. Es un atractivo. Y en el momento en que empiezas a competir directamente con los hombres, deja de ser divertido.

RZ: No es tan divertido cuando estás comprometiendo la esencia de quién eres como persona y como mujer. Respecto a eso,
¿cómo esperas o cómo te gustaría que tu ropa y colecciones ayuden a las mujeres a expresar mejor quiénes son?

CH: Es lo que trato de hacer todos los días. Quiero que escojan algo que las haga sentir empoderadas, fantásticas y admiradas por el resto del mundo. Pero yo no puedo decirles qué usar y qué no; tiene que ser una decisión propia. Por eso siempre digo que es necesario tener un espejo de cuerpo completo en la casa, para ver qué falta y qué se puede agregar a la tenida. No puedes esperar que otras personas te lo digan; tú misma lo tienes que saber. La moda es mágica, una fantasía, una locura que nunca para porque todo el tiempo está cambiando. Han habido muchos cambios en la industria del a moda en el último tiempo, solo hay que aceptarlos y ser fuerte. En la vida hay que tener curiosidad, en el momento en que la pierdes debes hacer algo.

RZ: Cuando reflexionas en los últimos 35 años, ¿Cuáles son algunos de los momentos que te hacen sonreír?

CH: Me hace sonreír cuando me dan un premio. Porque pienso, “oh, pensaron en mí” y es un gran honor. ¿Sabes qué más me encanta? Vas a pensar que estoy loca…Pero todos los días camino por el parque y cuando alguien se me acerca y me pide una foto, digo: “Dios mío” Quiere decir que las personas reconocen que he estado haciendo algo bien y quieren una foto conmigo.

Créditos Fotografías: Josh Olins del libro Carolina Herrera: 35 años de Moda. Retrato Carolina Herrera: Víctor Demarchelier para la edición Junio/Julio 2011 de Bazaar

Comentarios

    Escribe un comentario

    Leer después